lunes, 5 de agosto de 2013

Barbie: ¿juguete o estereotipo?



Cintura de avispa, melena rubia larga, ojos rasgados y unas piernas de infarto. Son las características de Barbará Millicent Roberts, o más conocida como Barbie.
Las medidas reales de la diva de Mattel serian 91-46-84, bastante desproporcionadas y que, aunque solo las consiguen 1 de cada 100.000 mujeres terrenales, son el estereotipo de belleza para las millones de niñas que juegan con la muñeca, con más de mil millones de unidades comercializadas en más de 150 países.
Con todo, y a pesar de las cifras, el éxito no siempre está exento de polémica y las palabras anorexia y  machismo han estado irremediablemente ligados a la marca.
Según el Hospital central universitario de Helsinki (Finlandia), con esas medidas Barbie no tendría suficiente grasa subcutánea y habría perdido la menstruación, lo cual es considerado uno de los síntomas de la anorexia, y por ello, las asociaciones feministas se acogen a este argumento para sostener que Barbie incita a dicho trastorno.
El estereotipo de belleza impuesto por modelos aspiracionales como las muñecas Barbie atenta contra la salud  física y mental, y lleva a las mujeres a sentir una insatisfacción  con su propio cuerpo, señalo la academia Marta lamas Duarte su participación en el coloquio anual de estudios de género de la universidad Nacional Autónoma de México.
Al dictar la conferencia magistral ¿Qué es una muñeca? Cuerpo, representación y política, la investigadora advirtió que la figura ha promovido el racismo y enfermedades como la anorexia, Al establecerse como modelo estético entre las niñas y adolescentes de todo el mundo.
Partió de la definición del término  “Muñeca” como un indicador de lo que la sociedad ha esperado de la mujer.
Explico que decidió estudiar el caso particular de Barbie por ser la mas vendida en el mercado global y la que ha destacado grandes polémicas. Apunto que cada segundo se venden en el mundo dos muñecas de este tipo en algunos de los 140 países en que tiene presencia.
Lamas expuso que se ejerce discriminación racista cuando se valora o devalúa cierto genotipo, es decir, determinado color de piel, textura de pelo, estatura o rasgos faciales.

Dijo que existe una pauta racista y clasista de belleza que promueve imágenes de modelos jóvenes, blancas, altas, flacas y de rasgo occidentales, tal como la representan estas muñecas.